Es la hora de la Unidad

Hoy la patria está en peligro.

En peligro de ser arrastrada por la decadencia de los que tienen el poder y están dispuesta a seguir vendiéndola.

Hemos decidido tomar nuestro destino en nuestras manos. A terminar con los abusos y la injusticias. Hemos decidido organizarnos y luchar por una meta común.

En estos momentos de peligro aflora lo mejor de nosotros, la solidaridad, el espíritu de lucha, la valentía del chileno.

Nos enfrentamos a problemas que no parecen tener solución. Los salarios y el empleo, la educación y la salud, la vivienda y la justicia. Los precios suben y los sueldos quedan igual. La delincuencia se adueña de nuestras calles, de nuestros barrios y poblaciones. Todos estos problemas los enfrentamos solos.

Somos más.

Está en nuestras manos cambiarlo, si nos unimos. Nunca más solos. La unidad es nuestra solución. La unidad es nuestra fuerza. Es invencible.

La unidad significa que las legítimas diferencias que existen entre nosotros deben quedar subordinadas a la lucha común. Las discrepancias políticas, doctrinarias, religiosas, etc., son legítimas, pero no deben entrabar el esfuerzo por un futuro mejor. La unidad no debe rebajarse para fines mezquinos. Muchos hablan de ella, y sólo buscan beneficios personales o políticos. Eso debe ser rechazado. Nuestra acción debe enmarcarse estrictamente en la tarea social de mejorar la situación de nuestro pueblo, en defender su dignidad y sus derechos. Los estrechos propósitos político-partidistas, sean electorales o de otra índole, nada tienen que hacer a la hora de unirnos.

Debemos construir entre todos una gran fuerza.

Un movimiento de acción de todos los que reconocen la necesidad de un cambio real en nuestra patria.

Un movimiento organizado, constituido y dirigido por los trabajadores y nuestras familias. Aunará a los pobladores, los campesinos, los estudiantes, los profesionales, los jubilados, a las dueñas de casa, a los cesantes, a los mapuche, a los uniformados, a los pescadores, a los comerciantes, niños y jóvenes, hombres y mujeres, a todos los que se guían por la solidaridad, la honestidad y la dignidad.

Un movimiento que persigue un claro fin moral.

Un movimiento que nace directamente del pueblo para defender los derechos de todos, no los intereses de algunos

Se llamará Movimiento Unidad.

Por el sacrificio de nuestros padres, por el futuro de nuestros hijos
NUNCA MÁS SOLOS
Nosotros, hombres y mujeres sencillos, nos comprometemos a luchar por la Unidad